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jueves, 14 de enero de 2016

Qué jodido eso de olvidar

A ver cómo lo hago para lanzarte al olvido.
No seguir esos caminos que pintas con tu aroma,
en un baile a destiempo por tu pelo.
No acompañar con mi corazón la cadencia de tus pisadas
que te llevan quién sabe dónde.
Dejar de buscarte en el reflejo de los escaparates
donde expongo mis sentimientos esperando a que te detengas,
poses tu mirada sobre ellos
y los vistas sobre tu cuerpo.

A ver cómo lo hago para lanzarte al olvido.
Allí donde todo queda reducido a nada,
aunque nada es todo lo que tuvimos.
Qué jodido es esto de olvidar
cuando no hay historias escritas en las líneas de nuestras manos
que hablen de ti y de mi.

Pero a ver cómo lo hago...
si en las noches el insomnio se acompaña de tu imagen
y en los días el sol no brilla tanto como lo haces tú.
Que ya he empapado la almohada de tanto pensarte
hasta ocupar todo el espacio que hay debajo de mi cama.
Almacén eterno de sueños y realidades que no llegaron a nacer.

Ya ves, y lo siento.
Ni sé, ni quiero lanzarte al olvido.

Me matan los celos por dentro sólo de pensar
la suerte que tendría el olvido de estar contigo.


viernes, 8 de enero de 2016

Tus formas (verbales)


Sigues presente, aunque sin futuros continuos que valgan.
Y yo pensando en subjuntivos que podrían pero no fueron,
imperándome a pensar en pasado perfecto 
y cerrar el sujeto, verbo y complemento. 
No sé si con punto y final. 
No sé si con punto y seguido.


miércoles, 6 de enero de 2016

Micro #3 - De porque caminar es sano


Montjuïc - Barcelona

Me considero un "culo de mal asiento".
Nervio.
Me encanta caminar, los trenes, las carreteras.
Llevar una mochila a cuestas (aunque odio las maletas).
Al fin y al cabo, casi siempre es más fácil para el que parte. 
Las esperas son más duras si no tienes dónde ir. 

jueves, 24 de diciembre de 2015

Micro #2

Le regalaba en sus silencios aquellos momentos con los que soñaba algún día poder estar con ella.
Le regalaba miradas llenas de flores que regaba con cada sonrisa.
Le regalaba su corazón en cada palabra. Cada latido impulsado por las ganas de volverla a ver.

Pero ella soñaba lejos.
Soñaba otros mundos.
Otras compañías.
No se percataba, o no quería percatarse, de todo lo que él le entregaba entre suspiro y suspiro.

Supongo que hay historias sin final simplemente porque no encuentran un comienzo.

viernes, 7 de marzo de 2014

Olvido selectivo de un pasado fingido

He olvidado tu nombre.
El tacto de tus deseos,
tus visitas en la madrugada.
Y pasado tanto tiempo,
he acabado olvidando el sabor de tus sueños sobre mi almohada.

He olvidado también tu voz, tus palabras.
Aquellas que decías siempre
cuando pendía haciendo equilibrios sobre un hilo
y tú hacías que todo se convirtiera en nada.
Que perdiera todo el miedo a saltar hacia el vacío.

He olvidado tu aroma.
El mismo que tu pelo esparcía al son del viento...
tu pelo que bailaba siempre, rebelde,
enredándose entre mis dedos.

He olvidado el quererte.
La suma compleja de dos cuerpos en uno sólo.
El nerviosismo de mi piel buscando tu encuentro.
La lucha de dos lenguas.
El lenguaje de tu cuerpo.

Las miradas cómplices.
Los susurros al oído haciendo gritar al corazón.
Las caricias prohibidas y los besos robados.
Mi mano deslizándose alrededor de tu cintura…

Ahora todo queda en recuerdos vaciados
de un ayer que no existía. 
Lleno de mentiras, fantasías…
Compañeras de un viaje sin destino accidentado.

Tanto lastre, tan dañino…
…mejor haberte olvidado.


lunes, 27 de enero de 2014

El mar de tus ojos

Tus ojos son el mar
cuyas olas me atrapan con fuerza
invitándome a hundirme entre ellas
bailando a su dulce compás.

Compás que me arrastra sin remedio
y sin miedos me dejo llevar
para perderme entre tu aroma
y tus caricias marinas de sal
de tu piel salada y morena
que me envuelve suavemente en sus brazos
mientras el sol da paso a la luna
ocultándonos  bajo un manto estelar.

La marea subiendo en la noche
uniéndome a ti entre oleajes
provocados por nuestra lucha
de dulces besos salvajes.

Mas cuando al fin la calma llega,
después de tan cálida tempestad,
me dejo arropar por la arena
y tu voz susurrándome
adormece mi alma y me lleva
de nuevo a perderme en tus ojos,

 el mar.


domingo, 7 de julio de 2013

La búsqueda

Ya no escribo como entonces.
No sé qué ha pasado en mi interior
que algo me falta, no sé el qué,
perdido entre versos que abandoné.

Las palabras ya no salen,
está sellado el sentimiento.
No entiendo el por qué, ni cuándo, ni cómo, ni quién
ha sido culpable de tan terrible tormento.

No me di cuenta, y ahora mírame.
Con la mirada perdida sobre el blanco del papel
y el pensamiento vagando entre laberintos
que ni si quiera pertenecen al pasado.

Y yo perdido en ellos sin saber bien qué sucede.
Pensaba que no volvería a caer (¡iluso de mí!).
Que la coraza que vestía era indestructible.
Pero todo ha sido una ilusión, un montaje al parecer.

Debo encontrar de nuevo el camino,
el sendero que me lleve a todo aquello que escribo.
Las sensaciones que me abordan, encontrarlas de nuevo,
Dentro de mí, en mi corazón que late demostrando que estoy vivo.

El sudor en la almohada al despertar.
El alma deambulando sin saber dónde parar.
Los ojos abiertos en la madrugada que se niegan a cerrar,
como las heridas que siguen sangrando y no terminan de cicatrizar.

Si supiera por dónde empezar la búsqueda...
Pero ni si quiera sé qué me falta,
qué es lo que necesito para volver a retomar la tinta
entre mis manos y dejar que baile libremente al son del sentimiento.

Y seguiré, mientras tanto, mirando al folio en blanco.
Exigiéndole respuestas que seguró no tendrá.
Preguntándole qué o quién se apoderó de mi esencia.
Preguntándome qué me falta para volverme a liberar.